La imputación llega mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, ha intensificado su apuesta por un cambio de régimen en Cuba
El Departamento de Justicia ha imputado este miércoles al ex presidente cubano Raúl Castro, General de Ejército y verdadero líder del régimen castrista por un hecho ocurrido hace tres décadas: el derribo de las dos avionetas de la organización opositora Hermanos Al Rescate. Un capítulo de la historia entre los dos países que parecía olvidado, pero que coloca ahora al pequeño de los Castro en el centro de la diana de Washington en el momento más crítico de las relaciones entre los dos países vecinos en lo que va de siglo y en lo que supone una escalada de grandes proporciones. El presidente de EEUU, Donald Trump, ha calificado la inculpación de “momento muy importante” y ha añadido que no será necesaria una “escalada” en lo que respecta a Cuba.
Los siete cargos contra Raúl, de 94 años, son por conspiración para matar a nacionales estadounidenses, cuatro cargos de asesinato y dos por destrucción de aeronaves. “Eran vuelos humanitarios para el rescate y la protección de aquellos que huían de la opresión”, certificó Todd Blanche, fiscal general interino. “La pretendida acusación sólo evidencia la soberbia y la frustración que le provoca a los representantes del imperio, la inquebrantable firmeza de la Revolución Cubana y la unidad y fortaleza moral de su liderazgo”, reaccionó el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, a través de sus redes sociales.
Nunca antes Washington había buscado cargos penales contra Fidel y Raúl, al contrario de lo hecho contra Nicolás Maduro desde el principio de la década. Por el dictador venezolano incluso se ofreció una recompensa de 50 millones de dólares. “Se trata de una acción política, sin ninguna base jurídica que sólo busca engrosar el expediente que fabrican para justificar el desatino de una agresión militar a Cuba“, añadió el presidente, quien asegura que se actuó en legítima defensa contra los Hermanos Al Rescate y que la “altura ética y sentido humanista” de Casto “derriban cualquier infamia”.
La acusación se suma así a la última andanada protagonizada por Donald Trump, que este miércoles aprovechó la celebración del Día de la Independencia para asegurar que “EEUU no tolerará que un estado canalla albergue operaciones militares, de inteligencia y terroristas extranjeras hostiles a tan solo 90 millas del territorio estadounidense”.
Cazas y misiles
Cazas de la Fuerza Aérea Cubana derribaron dos avionetas de Hermanos Al Rescate con misiles soviéticos en febrero de 1996, en pleno Periodo Especial. Los cuatro tripulantes perdieron la vida, pero el fundador de la organización, José Basulto, logró escapar en una tercera avioneta. Esta organización ayudó a rescatar a miles de balseros que huían de la isla y también aprovechaban algunos vuelos para lanzar propaganda sobre las calles cubanas.
En aquel entonces Raúl era el todopoderoso ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. En medios diplomáticos se le consideraba el duro del régimen, incluso se especuló que con el derribo buscaba evitar cualquier negociación con el “imperio del norte”.
El Nuevo Herald publicó hace dos décadas un audio, clave hoy en la acusación contra el dictador, en el que se escucha a Raúl dar las órdenes para el derribo. “Yo decía que traten de tumbarlo arriba del territorio, porque ellos entraban en La Habana y se iban. Y bueno, tumbémoslo en el mar cuando se aparezcan y no consulten los que tienen las facultades”, afirmó el hermano de Fidel Castro.
La reacción de Washington fue inmediata: el presidente Bill Clinton endureció la presión contra la isla con la puesta en marcha de la Ley Helms-Burton.
Un hecho histórico que también fue llevado al cine con las peripecias de la famosa Red Avispa, los espías cubanos infiltrados en Florida que adelantaron a La Habana la misión de los Hermanos Al Rescate. Los cinco espías encarcelados entonces fueron la moneda de cambio durante el deshielo entre Barack Obama y Raúl en 2014.
La Habana ya se había adelantado a la maniobra estadounidense de este miércoles, al asegurar a través de su embajada en Washington que el caso se trata de un engaño y que su gobierno notificó en su día a Washington las 25 “violaciones territoriales” de los Hermanos Al Rescate. “Tenían tanto la autoridad como la obligación legal de detener estos vuelos”, certificó la legación en sus redes sociales.
“La minoría fascista anticubana anclada en la Florida ha encontrado al fin un gobierno sobre el cual cabalgar, presionar e intentar doblegar chantajeando con sus votos. Quieren volver a instalar el casino, la droga y la prostitución“, divagó el vicecanciller Carlos F. De Cossio.
“Lo van a poner (a Raúl) en la lista de los malos, para destruir y eliminar (la dictadura) para el bien de la Humanidad. Hoy es un día glorioso”, adelantó la congresista cubanoamericana María Elvira Salazar, respaldada por sus compañeros del Congreso Carlos Giménez y Mario Díaz-Balart.
Fuente: https://www.elmundo.es/internacional/2026/05/20/6a0de6eee4d4d84f298b45a3.html
