Xenia Fedorova, ex directora de Russia Today, se convierte en estrella de los medios ultraconservadores galos
Xenia Fedorova empezó su carrera periodística hace dos décadas en Russia Today(RT), el brazo de propaganda del Kremlin. Desde entonces fue subiendo escalafones (de la mano de la mayor propagandista de Putin, Margarita Symonian) hasta llegar a ser directora de RT Francia y convertirse en blanco de las críticas de Emmanuel Macron, que la acusó en su día “propagar falsedades sobre mi persona y mi campaña”.
Russia Today fue prohibida en Francia y toda la Unión Europea en el 2022, a raíz de la guerra de Ucrania, pero Xenia Fedorova se las ingenió para reinventarse como comentarista hasta convertirse a sus 45 años en estrella del canal CNews y demás medios del magnate ultraconservador Vicent Bolloré.
La presencia de la ubicua Fedorova en el lanzamiento del Instituto de la Esperanza, el “think tank” de inspiración cristiana con el que Bolloré ambiciona influir en las presidenciales del 2027, ha disparado recientemente todas las alarmas, y más ahora que ha conseguido prolongar durante otros diez años su visado de estancia en Francia pese a las peticiones para que sea finalmente expulsada.
“La señora Fedorova es una propagandista patentada que propaga la desinformación del Kremlin“, ha denunciado esta misma semana el ministro de Asuntos Exteriores Jean-Noël Barrot. “Dejarla que hable en antena es como servir la sopa de Vladimir Putin”.
El presidente Macron ha entrado, también, al trapo esta semana recordando cómo llegó a quejarse de la desinformación propagada por Fedorova ante el mismísimo Putin cuando aún se hablaban regularmente, allá por el 2017. “Las cosas no han cambiado y sigo creyendo lo mismo”, advirtió el presidente francés en medio del creciente revuelo mediático.
“Ahora sabemos que fue Occidente quien decidió prolongar el conflicto en Ucrania”, aseguró Fedorova en el mes de mayo, en intervenciones en CNews y Europe 1. “La verdadera pregunta que tenemos que hacernos es hasta dónde está dispuesto a llegar Occidente para debilitar a Rusia”. “Alemania se rearma rápido, muy rápido”, es otra de sus insistentes advertencias, junto a sus proclamas contra “la Ucrania nazi”.
Estas y otras declaraciones han sido recopiladas por la eurodiputada Valérie Hayer en una denuncia presentada ante el Arcom, el organismo audiovisual francés: “Se trata de observaciones que repiten sin más la narrativa del Kremlin, sin aportar datos, con contradicciones graves y sin una perspectiva editorial (…) No podemos olvidar que la señora Fedorova ha estado difundiendo durante años la propaganda de Estado de Rusia y ha dirigido un canal afectado por las sanciones de la UE”.
“Xenia Fedorova es una propagandista anti-francesa y una amenaza para todo el continente europeo: es necesario quitarle el micrófono“, escribió en las redes sociales Raphaël Glucksman, líder de Plaza Pública. El también candidato presidencial Edouard Philippe advirtió que “transmitir en París las posiciones de Rusia es ir en contra del los intereses franceses”.
El diputado Sacha Houlié ha ido más allá y ha pedido su “expulsión sin más retraso por injerencias extranjeras y amenaza contra los intereses fundamentales de la nación”. Houlié ha acusado al Gobierno de Sébastien Lccornu de “debilidad peligrosa” en el caso Fedorova y ha recordado cómo la “agente de desinformación” rusa llegó a compartir mesa y mantel con la ministra de Agricultura, Annie Genevard, en uno de los ágapes organizados por el influyente Vincent Bolloré, que también controla Canal + y Le Journal du Dimanche.
En una de sus últimas columnas en Le Journal du Dimanche, la propia Fedorova se considera víctima de la “rusofobia” en Europa, dirigida contra artistas, atletas, estudiantes y familias. La “periodista” rusa asegura que la libertad de expresión se encuentra “moribunda” en Francia, mientras que está garantizada en Rusia (obviando la negativa de visados a periodistas europeos o las condenas de hasta 15 años de prisión por cualquier discurso disonante sobre el ejército).
“Desde el 2022, una xenofobia políticamente correcta se ha establecido en Francia”, escribe Fedorova. “Muy rápidamente, Rusia se confundió con todo un pueblo, toda una cultura, un idioma entero. Los artistas rusos se cayeron de los programas culturales, los atletas fueron excluidos u obligados a competir sin bandera y hasta las obras de Tchaikovski a Dostoievski resultan bajo sospecha”.
Fuente : https://www.elmundo.es/internacional/2026/06/05/6a22db93e85ecef42a8b4581.html
