León XIV reafirma su oposición a la gestión de EEUU con la guerra y se posiciona como el gran referente de la paz en un escenario de crisis global

La paz universal frente a la guerra global. La diplomacia frente al populismo. El derecho internacional frente al uso de la fuerza. El multilateralismo frente al unilateralismo. El Evangelio frente a la instrumentalización de Dios. Cristo frente al mesianismo. El Papa León XIV, el primer Pontífice estadounidense, en el actual momento de la Historia se está erigiendo como contrapeso de la concepción del mundo según Donald Trump. Ante unas relaciones internacionales marcadas por la imprevisibilidad del presidente de Estados Unidos, la Basílica de San Pedro, con Robert Prevost al frente, se presenta al mundo como una nueva Casa Blanca sobre el Tíber. Donde el humanismo de Roma se opone a la agresividad de Washington.

El actual contraste entre Estados Unidos y el Vaticano no tiene precedentes. Después de las palabras de Trump del pasado lunes en los que ha descalificado a Prevost; este martes, en una entrevista exclusiva con el periódico italiano Corriere della Sera, ha asegurado que el obispo de Roma “no entiende” la actual situación en Irán y “no tendría que hablar de guerra” porque “no tiene idea de lo que está ocurriendo”.

La evolución de la dualidad internacional entre el Papa y Trump viene de atrás. Después de ser elegido, hace casi un año, la primera palabra que León XIV pronunció como Pontífice fue paz“¡La paz esté con todos vosotros!”, fue la primera frase que envió al mundo tras el cónclave. León XIV, a partir del mes de julio, empezó a retomar Castel Gandolfo no tanto como un escenario de descanso veraniego, sino como altavoz geopolítico, separado del Vaticano. Las breves intervenciones ante los medios, desde la localidad romana, suelen tener lugar entre las 20:00 y 21:00, unos horarios improbables para los informativos europeos: el Papa, desde Castel Gandolfo, habla con el reloj de Roma; pero razona con el huso horario de los Estados Unidos de Donald Trump.

El presidente de Estados Unidos, hasta el pasado lunes, se había mantenido al margen de criticar al Papa León XIV, como sí había hecho con los líderes internacionales. Una excepción que confirmaba la regla, en un marco en el que Prevost y Trump habían ido, de alguna forma, por vías paralelas. La visión internacional de Prevost se cristalizó en enero, en un discurso donde mostró su preocupación por la “debilidad del multilateralismo” y que la “diplomacia“está siendo sustituida por la “fuerza”. Frente al Cuerpo Diplomático, el Papa aseguró que “la guerra vuelve a estar de moda y el entusiasmo bélico se extiende”, poniendo en peligro los valores del orden mundial “tras la Segunda Guerra Mundial”.

León XIV le dedicó a la paz su primera Semana Santa, en la que ha aprovechado todas sus homilías para desactivar el discurso bélico de Estados Unidos, sin citarlo directamente: “No se puede emplear el nombre de Dios y de Jesús para hacer la guerra”, ha sido la idea central para desautorizar los tonos mesiánicos de la administración Trump para justificar su intervención en Irán. Tras el ultimátum del presidente americano asegurando que se eliminaría “toda una civilización” en Irán, León XIV no dudó en calificar dichas palabras como “inaceptables”. El pasado sábado, en la Vigilia por la Paz desde San Pedro, León XIV advirtió de los “delirios de omnipotencia” en el actual clima de guerra; y, tras los ataques de Washington, el Papa no dudó en remarcar que su prioridad es el “Evangelio” y que “no tiene miedo” a la administración de Trump.

“Tras lo ocurrido en Venezuela, Groenlandia, Cuba e Irán, el Papado se ha visto en la necesidad de intervenir” hablando con contundencia a favor de la paz, explica a EL MUNDO el historiador Massimo Faggioli, profesor de Teología en el Trinity College de Dublín (Irlanda). Para el teólogo, en el ataque de Trump al Papa ha sido determinante la entrevista del conocido programa 60 Minutes de la cadena americana CBS, este domingo por la noche, donde los cardenales estadounidenses Robert McElroy (Washington), Blase Cupich (Chicago) y Joseph Tobin (Nueva Jersey) “han criticado la política exterior y migratoria de Trump”, divulga Faggioli.

Para el historiador del Trinity College de Dublín, el Papa ha llevado con liderazgo la respuesta a Trump, teniendo en cuenta que el Vaticano “sólo tenía que responder” porque lógicamente “no había habido ninguna ofensiva diplomática” por parte de la Santa Sede: “La comunicación del Vaticano tiene sus tiempos”, pero Prevost ha sabido “responder de forma muy rápida, disciplinada y eficaz”, “empleando la palabra adecuada y tomarle la medida al trumpismo“. León XIV, para el teólogo, se presenta como un “Pontífice contemporáneo” frente a un “Trump que pagará lo ocurrido como un grave error” en medio de unas tensiones entre Estados Unidos y el Vaticano que están cobrando, como nunca antes, una dimensión histórica y global.

Fuente: https://www.elmundo.es/internacional/2026/04/15/69de82b1e9cf4aa2498b458b.html

Por Editor