Varios anestesiólogos están involucrados en la trama de “viajes controlados”
Todo está explicado en un audio de siete minutos que circula por las redes sociales y tiene conmocionados a los argentinos: un anestesista muerto, una trama de robo y reventa de propofol y fentanilo y el salto al primer plano de un mundo hasta ahora desconocido para el gran público, el de las “propo Fest”.
En esas fiestas se hacen “viajes controlados” para los que se utilizaban bombas de infusión -también robadas- para administrar drogas hasta alcanzar “estados de apnea” ante los que entra en acción la ventilación manual asistida por parte de una persona específicamente asignada entre los participantes de las fiestas.
Ese mundo oscuro manejado por anestesiólogos complica ahora a varios de los principales hospitales de la capital argentina -Rivadavia, Gutiérrez, Italiano, Austral y Alemán-, ya que de ellos se robaba y vendía clandestinamente el fentanilo y el propofol para las “propo Fest”. Varios especialistas de esos hospitales están involucrados en la trama, lo que llevó este miércoles a que la justicia allanara la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (Aaarba) para buscar documentación, legajos y cualquier tipo de vínculo con los principales señalados en el caso: Hernán Boveri, ex médico del área de anestesiología del Italiano, y Delfina Lanusse, residente de tercer año de la misma especialidad en la misma institución.
Boveri y Lanusse están señalados como lo autores del robo de sustancias del Hospital Italiano.
El audio en el que se relatan los hechos llevó al primer plano la muerte de un residente del Hospital Rivadavia, Alejandro Zalazar, de 29 años.
Zalazar fue encontrado muerto el 20 de febrero en su apartamento, un hecho que no había trascendido hasta esta semana. ‘Clarín’ reveló que tenía “una vía (intravenosa) conectada en el pie derecho”. Junto a su cuerpo se hallaron jeringas y elementos de uso médico descartables. Los sistemas de trazabilidad de las sustancias permitieron comprobar que las que le causaron la muerte habías sido robadas del Hospital Italiano.
A medida que la investigación avanza y se conocen más detalles, queda claro que la trama de robo y reventa por parte de los anestesistas derivaba en fiestas en las que médicos de diferentes hospitales se reunían a inyectarse propofol y fentanilo.
La dosificación de esas dos sustancias se realiza mediante bombas de infusión que regulan la cantidad suministrada según múltiples variables clínicas. Una administración indebida puede generar una depresión respiratoria severa, conocida como apnea, que requiere asistencia ventilatoria inmediata. La policía investiga en qué circunstancias murió Zalazar, que vivía solo en un edificio de lujo.
Fuente: https://www.elmundo.es/internacional/2026/04/02/69cdbfb0fc6c83e43b8b45b1.html
