El nombre de Tiger Woods acaparó los titulares de prensa hace unos días, y no precisamente por un nuevo título, sino por un escándalo que lo colocó otra vez en el foco mediático. El célebre golfista estadounidense fue detenido en Florida y acusado de conducir bajo los efectos de sustancias, daños a la propiedad y de negarse a someterse a una prueba legal. Luego de que trascendiera la rección de su pareja, Vanessa Trump, a este incidente, la estrella del gol ha roto el silencio para revelar que buscará tratamiento para lograr una “recuperación duradera”.
El pasado 31 de marzo, Tiger recurrió a su cuenta de X (antes Twitter) para referirse a lo ocurrido y anunciar las medidas que tomará al respecto. “Soy consciente de la gravedad de la situación en la que me encuentro hoy”, escribió el golfista californiano de 50 años al inicio de su mensaje, asumiendo la responsabilidad de sus acciones.
