Cuatro miembros de la logia Athanor se sientan en el banquillo, junto a un total de 22 acusados, por una trama de asesinatos, espías y venganzas que tiene en estado de ‘shock’ al país vecino

En alquimia, el atanor es el horno que permite llevar a cabo la misteriosa transmutación de los metales. En la masonería, Athanor es el nombre ligado inevitablemente a una logia adscrita en su día a la Gran Logia de la Alianza Masónica Francesa (GLAMF), implicada en una serie de asesinatos y ataques de venganza, con espías, ex soldados y policías como personajes secundarios en una trama de auténtico thriller.

Cuatro miembros de Athanor, incluido el venerable maestro Jean-Luc Bagur, se sientan desde esta semana en el banquillo entre los 22 acusados de pertenecer a lo que acabó convirtiéndose en una auténtica red mafiosa, con ramificaciones en los servicios de inteligencia y seguridad franceses. El juicio a la francmasonería durará tres meses, por entregas diarias que arrancaron el lunes con la máxima expectación.

El suceso que dio pie al enigmático entramado fue el intento de asesinato de una mujer, Marie-Hélène Dini, a la que Jean-Luc Bagur intentó matar con la ayuda de su mano derechaSébastien Leroy, y con la supuesta complicidad de otros dos miembros de la logia, el ex periodista Frédéric Vagio y el ex miembro de la Dirección Central del Ministerio de Interior Daniel Beaulieu, que pueden ser condenados junto al maestro a cadena perpetua.

“Señora, usted ha sido víctima de una tentativa de homicidio”… Fue la noticia que recibió Dini hace seis años, cuando la policía recibió una llamada anónima alertando de la presencia de dos tipos sospechosos que la esperaban en un Renault Clio negro, con matrícula falsa. a la salida de su casa en Créteil.

“Ese día supe que mi vida valía 70.000 euros“, declaró Vini. Los dos matones detenidos, ex soldados adscritos a la Dirección General de Seguridad Exterior -y conocidos con los nombres en código de Adélard y Dagomar– ejecutaban órdenes tras cobrar la citada suma para “eliminar a una agente del Mosad”. “Jamás he puesto el pie en Israel, así que esa acusación era absurda”, advirtió Marie Hélène Vini, que comparecerá como testigo.

“Lo más terrible para mi clienta fue pensar que los protagonistas del intento de asesinato -policías, agentes de inteligencia, francmasones- fueron precisamente personas cuyo trabajo consistía en velar por la sociedad”, declaró en el arranque del juicio el abogado de la víctima, Jean-William Vezionet.

La investigación de la tentativa de homicidio llevó hasta Sébastian Leroy, la mano derecha de Bagur, que aparentemente intentó quitarse del medio a Vini porque le hacía la competencia como coach para empresarios. La confesión de Leroy sirvió para destapar la existencia de una red vinculada a la logia Athanor, responsable de al menos un homicidio, el del piloto de rally Laurent Pasquali, cuyo cadáver apareció en un bosque nueve meses después de su desaparición (fue asesinado por una deuda impagada al también miembro de la logia, Frédéric Vaglio).

Hubo otro intento de asesinato, el del sindicalista, trabajador de una fábrica de plásticos y activista del movimiento de los chalecos amarillos Hassan Touzani, considerado como «problemático» por sus empleadores, que también están siendo juzgados por sus vínculos con los líderes de la logia masónica.

“Estamos ante unos individuos que actuaron movidos por un sentimiento de omnipotencia”, advirtió el abogado del sindicalista, Dylan Slama, en los primeros lances del juicio donde se intenta demostrar cómo Bagur, Vaglio y Beaulieu usaron la logia como tapadera para orquestar intimidaciones y ataques de venganza personal en su entorno inmediato.

Venganzas personales

En el 2019, una socia de Jean-Luc Bagur que amenazó con denunciarle por fraude dentro de su compañía encontró un día su coche calcinado. En otro caso de supuesto espionaje industrial, una mujer que trabajaba para una empresa de la competencia fue asaltada en plena calle y su ordenador fue robado ejecutado las órdenes del maestro.

En el juicio, la acusación intentará demostrar cómo la logia masónica Athanor, creada en el suburbio financiero de Puteaux en París, derivó de su propósito inicial como “organización fraternal iniciática” en una auténtica célula criminal, reclutando perfiles muy concretos, como ex agentes de inteligencia, policías, militares y especialistas en seguridad privada. Un doctor y un ingeniero figuran también como acusados.

El juicio ha abierto en Francia un debate sobre los vínculos de las fuerzas de seguridad con la masonería. En el Reino Unido, y ante la denuncia presentada por dos policías que se identificaron como masones, un alto tribunal reconoció la “legitimidad” de Scotland Yard a la hora de exigir a sus agentes que declaren si son o han sido miembros de la masonería, como parte de una campaña para restablecer “la confianza pública en la policía”.

Fuente: https://www.elmundo.es/internacional/2026/04/01/69cbcd03fdddfff0158b4596.html

Por Editor