El triunfo de Club Deportivo Guadalajara sobre Atlas FC en el más reciente Clásico Tapatío no solo dejó polémica arbitral, sino también un episodio preocupante fuera de la cancha. Horas después del partido disputado en el Estadio Jalisco, se reveló que el árbitro Marco Antonio Ortiz fue amenazado de muerte por un aficionado rojinegro.
El encuentro terminó con victoria 2-1 para el Rebaño Sagrado, que remontó el marcador con goles de Armando González y Ángel Sepúlveda. El resultado dejó fuertes reclamos del lado atlista, especialmente por dos penales señalados a favor de Chivas durante el encuentro.
De acuerdo con información del periodista José María Garrido, el árbitro fue interceptado por un aficionado de Atlas cuando salió de su hotel para realizar una compra en una tienda cercana. El seguidor rojinegro lo encaró con reclamos por el arbitraje y posteriormente lo amenazó de muerte.
Tras el incidente, Ortiz notificó inmediatamente a la comisión arbitral y solicitó medidas de seguridad adicionales. Entre las peticiones estuvo un cambio de hotel para evitar nuevos encuentros con aficionados molestos por el resultado del partido.
La tensión no solo se vivió fuera del estadio. Al finalizar el encuentro también se registraron discusiones y empujones entre futbolistas de ambos equipos en el terreno de juego, lo que obligó a los cuerpos técnicos a intervenir para evitar que el conflicto escalara.
Además, en las inmediaciones del Estadio Jalisco se reportaron algunos enfrentamientos entre aficionados de ambos clubes, reflejando el ambiente caliente que dejó una de las rivalidades más intensas del fútbol mexicano. El episodio vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la seguridad de árbitros y protagonistas en el fútbol de la Liga MX.
